Como no podía ser de otra manera, el domingo dijimos, y bueno, vamos para Camden a ver qué onda. Camden es un paseo obligado por todo el mundo que quiere ver cosas un poco más extremas dentro de lo que es el té inglés y el cambio de guardia. Basicamente se encuentra ahí todo el sector adolescente marginal y quizás no tan adolescente. Se puede ver mucho punk, pero punks en serio, tipos que deben estar horas acomodando su cresta y tiñendosela, tipos que a pesar del look muy llamativo seguramente necesitan horas de producción para lograrlo. También hay mucho gótico, parejitas que tienen un aspecto más que pálido con uñas pintadas de negro, grandes tapados negros y pelo negro.
Los negocios que hay en la zona son también bastante extremos, algunos de ellos tienen mucha lencería erótica o bien ya directamente indumentaria para las distintas tribus urbanas que se crean acá. También hay mucho relacionado con la marihuana, uno puede ver pipas, picadoras, papelillos y todo lo relacionado para armar un cigarrito casero. También están los magic mashrooms u hongos mágicos, que no quiero saber cual es su procedencia, pero dicen que cocinás con eso, lo comés y quedás re loco. Jamás lo probé.
Pasamos por un negocio de zapatillas Gola que en Buenos Aires recién se están haciendo conocidas, pero acá en Londres ya lo son hace un tiempo. Es increíble la diferencia de precio entre las zapas acá y en Baires, así que no resistí la tentación y me clavé dos pares :)
Camden es un lugar al cual a uno le guste o no, tiene que ir, forma parte de la cultura de Londres y se ven cosas que no se suelen ver en otros paises.
Me encuentro en el departamenteo sito en Stamford Brook en el cual ya me había alojado con anterioridad y en donde está parando Antuán también.
Llegué hace una semana y recién en el finde pude ponerme a recorrer un poco, no lugares nuevos, pero sí lugares en donde está bueno ir. Por empezar, caimos en una casa de deportes llamada Decathlon en donde primero me asombró el tamalo de la misma (foto). ¡Y ese era solamente un sector! había otro edificio casi del mismo tamaño que era referido a cosas outdoor, como pezca, mountainbike, camping y hasta arquería. La parte deportes indoor estaba equipada a pleno, había de todo, en la parte de fútbol, tenías una góndola atestada de botines que era una maravilla. Tenía ofertas tentadoras y me terminé comprando unos shortos con bolsillito (por si prospera el tenis) y una remera con la que uno puede transpirar y no es un garrón. Todavía no la salí a probar.
Luego de ahí hicimos el intento de ir al Primark que está en Oxford street. Primark es una casa que se caracteriza por tener precios ridículamente baratos de ropa que no es de excelente calidad, pero la verdad es mucho mejor de lo que uno se imagina. Bueno, en el Primark había solamente 2 millones de personas en la caja para pagar, así que huímos raudamente. El negocio era imponente, varios pisos y muuuucha ropa por ver, pero la verdad, ni ganas de estar 2 días ahí adentro para ahorrarme 2 pounds. Así que seguimos recorrido y vimos algo muy peculiar, vimos como dos Double Deckers colisionaban entre sí. Los Double Deckers son los colectivos de dos pisos típicos de Londres. La verdad que el choque fue una boludez de uno de los choferes, pero no es normal ver accidentes en Londres. (Foto de cómo quedó uno de los bondis)
Finalmente como no podía ser de otra forma, terminamos en el Apple Store en donde siempre voy con otra persona a la cual le doy mi billetera y una servatana con dardos tranquilizantes por si me cebo y entro a comprar boludeces. Las cosas de Apple sencillamente me fascinan, fuera que sean las mejores a nivel funcionalidad (en donde la mayoría de las veces inclusive es así) sino que la usabilidad que tienen los bichos esos es inmejorable. Están siempre 2 años adelantados a cualquier otra empresa tecnológica que haga ya sea celulares, reproductor de mp3 o notebooks.
Está bueno eso de estar acá de nuevo, la verdad, ¡cómo me gusta Londres!
Hace un par de semanas, con la Negra y con una pareja amiga, nos fuimos a clavar el fin de semana a Mar Azul, para quienes no tienen idea de dónde queda, es a un par de kilómetros pasando Mar de las Pampas. Todavía no está tan atestado de construcciones y el precio del alojamiento es bastante más barato, casi la mitad, diría. Eso sí, no tenés nada ahí y debés movilizarte para Mar de las Pampas para aunque sea tener un almacén.
La idea surgió de un día para el otro y casi no hubo planeamiento, llegamos un vieres a eso de las 12 de la noche, bastante cansados de toda la semana y de haber viajado unos cuantos kilómetros hacia ahí. Llegamos y nos pusimos en contacto con el dueño de la cabaña, quien vino y nos proporcionó las llaves de las mismas. Las cabañas estaban bien, tenían lo necesario aunque era un poco frías. Las piezas tenían su propio radiador, pero no eran demasiado potentes, entonces hubo que taparse con todo lo que teníamos a mano.
A la mañana siguiente, lo que sería sábado a la mañana, me levanté con todas las intenciones de hacer un fueguito, yo como buen piromaníaco siempre ansío llegar a esos destinos para poder armar un fuego. Resulta que, empiezo a escrudiñar con qué elementos contaba para el fueguito y me doy cuenta que inicialmente, no tenía ni fósforos ni papel. Iba a ser complicado prender un tronco de leña.
Como no me importaba nada, y quería prender el fuego, di una segunda mirada entendiendo mejor el panorama. El calefón estaba prendido, entonces con un poco de papel higiénico, pude prender dos hornallas (ya eso era bueno para empezar con el calorcito), luego, en la mesa, había un centro de mesa el cual contaba con 3 piñas. No lo dudé, las sacrifiqué. Sigo mirando y resulta que había una revista del cable. ¿Cuando miro tele yo? Nunca. Entonces, ya tengo papel. Salí por alrededor de la cabaña y conseguí algunos tronquitos para poder seguir encendiendo el fuego, pero finalmente, con todos esos elementos, pude prenderlo. ¡Me sentía Robinson Crusoe!
El sábado ya sea para almorzar como para cenar, fuimos a comer a Amorinda, un increible restaurant de pastas caseras y que por suerte puedo comer todo sin sal. Nos trataron bárbaro, buen vino, champagne y tambien una deliciosa entrada bien tana que es para chuparse los dedos.
Luego de almorzar nos equipamos un poco mejor con diarios, fósforos y quebracho para poder mantener mejor el calor de las casas. Aparte, había llovido hace poco y eso hacía que el frio sea mayor, invlusive, había muchísimo barro en las calles y cuando nos trasladábamos con el auto, parecía un rally. Durante el finde no llovió y eso hizo que las calles se secaran un poco, ¡aunque el auto quedó notablemente marcado por las falencias del terreno!
Mar Azul es ideal para descansar, hacerse un fueguito y relajarse. Las cabañas tenían parrillas pero con el ofri que hacía no daba para hacer asado. Quizas una visita a fines de invierno, no esté tan frio, de para fueguito y al mismo tiempo para asado.
Fin de semana largo nuevamente se acerca y no da lugar a dudas. Seleccionamos un destino y nos vamos a descansar por ahí. El clima venía tenso, porque en toda la Argentina se vivían los problemas por el campo y había no solamente piquetes en todas las rutas, sino que a eso, se le agregaba la falta de combustible, con lo que elegir un destino por un medio terrestre era casi un suicidio.
Obviamente elegimos un destino en Argentina y el medio de transporte terrestre, así ya íbamos disfrutando de la adrenalina de antemano. Esta vez, el lugar fue Merlo, San Luis. Muchos se preguntarán por qué elegimos ese destino y la respuesta es muy simple: porque nos pintó. Muchas veces había escuchado que Merlo era re lindo, que Merlo tal cosa, que Merlo tal otra, entonces para no vivir con esa intriga, lo mejor fue ir y verlo con mis propios ojos.
Por medio de Globers nuevamente sacamos todo el paquete que incluía bondi, traslado de la estación de bondis al hotel, y obviamente el hotel. El viaje en bondi lo arrancamos con bastante preocupación por el tema de los piquetes, pero antes de viajar, tuve la precaución de clavarme las pildoritas locas que compré en Heathrow que son para dormir y misteriosamente, lo siguiente que recuerdo es a la negra dándome codazos para que me despierte en Merlo. Llegamos bastante temprano, tipo 8 de la mañana y nos fuimos para el hotel. El hotel, llamado Valle del Sol, tenía una estructura edilicia muy prolija, aunque no nos dejamos guiar por la primera impresión. La habitación todavía estaba ocupada así que recibimos la orden de salir a boludear por ahí hasta que las liberen. Nos fuimos a desayunar por ahí, a un barcito chiquito llamado Tula’s que estaba a unas 3 cuadras del hotel. Luego de desayunar virulentamente nos fuimos a recorrer un poco las calles de Merlo. Yo desde ya estaba munido de mi cámara de fotos así que no necesitaba más.
Paremos con las mentiras: Merlo es una ciudad extremadamente chiquita, que tiene una plaza, que sería el casco, en donde tenés la iglesia, la municipalidad y el banco y no tiene nada más. Hay algunos restaurantes interesantes, mucho boliche de artesanía y cosa regional y por supuesto algunas casa de turismos dedicados a las excursiones. Tiene las sierras de los comechingones que es la “medianera” entre San Luis y Córdoba, desde ya que las sierras le dan un toque magnífico, pero la “belleza de Merlo” claramente no está en Merlo.
Volvimos al hotel, en donde finalmente nos dieron la pieza y nos fuimos a descansar. La pieza estaba bien, tenía una cama matrimonial y una cama más chica de una plaza. El colchón de la cama matrimonial, parecía que había sido usado durante años, tenía como dos valles y una montaña en el medio lo que producía que uno se acostara y tomara posición con la fuerza de gravedad. La verdad, es que un hotel tiene que invertir en colchones, si los huéspedes están cansados y no pueden descansar en el hotel, entonces el hotel deja de tener sentido, el pasajero se lima y al hotel se le pudre todo.
Luego de dormir, dijimos, vamos a ver una agencia de turismo, vamos a ver qué onda las excursiones porque en esa hora que caminamos por Merlo ya la habíamos recorrido entera.
Porteños de buena ley, no aprendemos más. Salimos a eso de las 13:00 y estaba obviamente todo cerrado. Nos cayó la ficha, están durmiendo la siesta. Era nuevamente esperar a tipo las 17:00 para que aparezcan los negocios abiertos nuevamente. Comimos opíparamente en un restauran que hacía comidas típicas y la verdad buen precio. Volvimos al hotel a seguir durmiendo. Parte del objetivo del viaje era poder dormir todo lo que no dormíamos en Buenos Aires los fines de semana. Luego a la tarde, cuando estaba todo nuevamente abierto, fuimos a la agencia de turismo que nos habían recomendado en el hotel, y nos encontramos con la sorpresa que no se hacía casi ningún excursión debido a la falta de combustible y aparte, porque Merlo había tenido muy pocas visitas cuando en realidad esperaban muchas. Seguimos recorriendo y nos metimos en otra que nos ofrecieron dos excursiones de día entero, una era Las Quijadas y la otra era una travesía en una 4x4 a ver una cascada que incluía treking. La de Las Quijadas era ir a ver formaciones rocosas que se dan por la erosión y el paso del tiempo, como en Salta habíamos visto de eso para el campeonato, y aparte en Bariloche nos habíamos quedado con ganas de la excursión 4x4, nos decidimos por esa. Luego de algunas idas y vueltas, la persona de la agencia, pudo encontrar al guía al cual conoceremos como Tony.
Al día siguiente Tony nos pasa a buscar en su 4x4 que realmente desconozco que marca era (foto) y arrancamos la travesía. Estaba genial porque en la excursión éramos la Negra, Tony y yo. Tony era un lugareño, nacido en Merlo y criado ahí, había inclusive estudiado ahí y lo mejor es que se había criado en las sierras, o sea, teníamos a alguien con todo el dato que nosotros podríamos llegar a necesitar. Tony era un tipo de 39 años bien llevados que se notaba que disfrutaba de poder compartir momentos con sus pasajeros de su 4x4. Estaba particularmente contento porque en esa excursión por lo general no se llena de turistas hincha pelotas, ya que por lo general, la gente joven se dedica más a disfrutar que a joder.
Empezamos la trepada de la sierra y Tony era muy prudente al volante y nos dio seguridad de inmediato, lo cual fue bueno, sobre todo para la Negra ya que entra muy fácil en panic attack cuando no manejan con prudencia, sobre todo en lugares de cornisa como eran estos. A más o menos la mitad de la trepada, paramos en un mirador llamado Mirador del Sol, el cual tenía unos cuantos puestitos muy pintorescos que vendían artesanías. No compramos nada porque era un garrón hacer toda la excursión con las cosas en la mano, no daba. Llegamos a la cima, lo que ellos llaman El Filo y se acabó el asfalto, empezamos a transitar caminos de ripio ya bastante más rústicos de lo que venía siendo y el hecho de ir con una 4x4 se empezaba a sentir como cierta seguridad y confianza. El camino cada vez se puso peor, había subidas muy pronunciadas y no sólo eso, sino que las piedras que había en el camino eran intimidantes. Tony la tenía atada y la verdad es que siempre supo sortear todos los obstáculos que se nos pusieron adelante.
En un momento Tony estaciona y dice, bueno chicos, ahora tenemos aproximadamente una hora de caminata hasta llegar a la cascada llamada Salto del Tigre (había cierta connotación sexual ahí, pero se la dejé pasar). Cuando salimos de la camioneta nos dimos cuenta del frio que hacía, había no solo un frio terrible, sino que había un viento fatal. Por suerte nosotros bastante precavidos llevamos polars, camperas, guantes y gorros, los cuales nos fueron sumamente útiles en esas condiciones. La caminata se hacía sentir, era mucha subida y bajada sobre territorio no marcado, era casi meterse a campo travieso para llegar. Menos mal que Tony conocía el camino ya que era imposible saber dónde estábamos. Llegamos al salto y nos sorprendió una cascada totalmente congelada, solamente un hilo de agua corría desde su vertiente hasta el piletón que había abajo. Piletón que Tony dijo que en algunos lugares tenía hasta casi 12 metros de profundidad; ¡lo que es bastante! El piletón también estaba congelado en inclusive pudimos caminar sobre el hielo. Pero fuera de lo exótico que era eso, a mi me seguía llamando mucho la atención la cascada toda congelada, le saqué unas cuantas fotos hasta estar seguro que tenía las tomas suficientes para poder explicar o retratar a los demás lo imponente que era eso. El salto tiene alrededor de 30 metros, con lo cual, no es poco y lo hacía aún más imponente. Decidimos hacer campamento ahí para comer algo y para tomar unos mates muy necesarios ya que el frío se hizo sentir en toda la caminata. También era necesario descansar a que la vuelta iba a ser brava, ya que la mayor parte del camino de ida había sido de bajada.
Cuando estamos saliendo del salto y nos vamos alejando, Tony nos dice, miren, ahí hay un cóndor, no se cuantos de los que me conocen saben, pero a mí siempre me interesaron los cóndores, no porque me interese el animal en sí, sino por alguien a quien llaman El Cóndor. Fue increíble verlo planear. Tony nos explicaba que el cóndor es un animal por excelencia para planear, y que muchos transportes aéreos se inspiraron en él. Yo aproveché mi zoom 80-300 y configuré la cámara en ráfaga y pude obtener unas 30 fotos del cóndor, de las cuales seguramente haré limpieza de las que no salieron bien.
Luego de la agotadora caminata, pasamos por la casa de don Tono Albornoz, que es el dueño de esas tierras y Tony le tiró unos mangos, ya que Tony lucra con las tierras de Tono. Parece un justo negocio. La casa de Tono, estaba en el medio de la sierra y honestamente no sé cómo conseguía agua. NI me imagino luz o teléfono. Tony nos contaba que Tono muchas veces, en temporada, prepara un chivito y Tony para en la casa de él para comer. Honestamente debe ser una panzada total eso.
Emprendimos el regreso con un pibe de 15 años llamado Vidal, quien nos acompañó y mientras nos contaba historias de cómo eran las cosas ahí. Que el flaco iba a la escuela primara que había terminado hacía un año a caballo, y ahí se quedaba toda una semana ya que llegar era bastante complicado. También nos contó que jugaba al fútbol regularmente a 2000 metros de altura, y aparte, que podía jugar todo el día que no se cansaba. Yo me imaginaba el estado físico de ese pibe y ya quería verlo atrás de una redonda corriendo.
Sobre el filo, se encuentra una confitería a la cual decidimos ir por un refrigerio y aparte, para poder apreciar la vista fantástica que había desde ahí arriba. Con Tony y Vidal nos clavamos una cervecita, mientras la Negra se ajustició una porción de torta criminal de chocolate con un capuchino. La confitería me hizo acordar al parador que está arriba del Catedral, en Bariloche, no solo por la similitud de la construcción sino de las condiciones, un frío de locos, una vista fenomenal y muchos lugareños tratando de lucrar con turistas.
Volvimos de la excursión bastante cansados pero muy contentos de haber elegido esa salida. La verdad, el pasaje ya se había pagado habiendo visto eso.
Una de las cosas que yo más rescato de los viajes son las personas que uno conoce o se cruza durante un viaje, por corto que sea, y por cerca que sea de donde es uno. Esta vez no fue la excepción.En el hotel, de noche había un señor llamado Gary con el cual nos detuvimos a hablar unas cuantas horas, el tipo con una vida repleta de experiencias, no titubeó en compartirlas con nosotros. El flaco era de Ituzaingó, lo echaron del trabajo cuando tenía 50 años y automáticamente quedó excluido del sistema. Se le dio la oportunidad de ir a trabajar a Merlo y viendo que el pibe dominaba el francés y el inglés sabía que no iba a tener dificultades y aparte se iba a sentir útil y activo nuevamente. Yo me ponía a pensar, un tipo que habla3 idiomas está excluido… me dio un poco de escalofríos, pero entendí que vivimos en Argentina. Gary nos siguió contando muchas anécdotas, pero era evidente que en muchos momentos la había pasado mal ya que todas sus anécdotas tenían un tono lúgubre y tirando a muy pesimista. Igualmente disfrutamos mucho de sus cuentos y charlas.
El último día en Merlo lo utilizamos más que nada para descansar y boludear, teníamos que hacer el check out del hotel a las 10 de la mañana, pero por suerte negociamos con la gente, quedarnos medio día más. Lo bueno de esto es que la flaca que estaba a cargo me dice… si, no tengo problema con que te quedes, pero mirá que nosotros cerramos y acá no queda nadie. Solamente gente trabajando. Para entrar y salir vas a tener que usar “puertas alternativas”. No nos importó y nos quedamos solos en todo el hotel. ¡Increíble!
Como todo último día hicimos muchas compras de boludeces, pero la verdad, es que muchas estaban más que lindas y accesibles, sin que te partan el marulo por algo.
Merlo es una ciudad que tiene mucha atracción por jubilados, o sea, si uno va a buscar joda, desde ya que no es el lugar. Merlo de por sí solo tampoco vale la pena, pero hacer excursiones le agregan mucho valor y hace que sea un destino como para hacer base y luego de ahí hacer las excursiones tomándose el tiempo que uno quiera. Merlo también sin lugar a dudas es la capital del descanso, va todo muy lento y aparte, el horario de los negocios es tan acotado que no te queda otra que dormir.
El hecho de tener gente conocida en otros países hace que sea mucho más fácil salir de gira por todos lados ya que no solo porque uno garronea alojamiento, sino que tambien tener lugareños que tienen el dato es buenísimo, uno sabe que va por ahí y no va a ser en vano. El caso de Robert en Alemania no es distinto, cada vez que puedo venir para acá, para Inglaterra trato de darme una vuelta por Köln.
Era fin de semana largo en Inglaterra y mostrando increíble soltura, me tomé el día lunes feriado, que en el caso que si me quedaba en Inglaterra, seguro lo iba a laburar. Me tomé nuevamente el bondi de Victoria Coach Station que tarda solamente 12 horas teniendo buena suerte a Köln, esta vez, en cambio no hubo mucha buena suerte, cuando entramos al puerto de Dover, el fercho se bajó del bondi y fue a una casita que había ahí. Estuvo una hora Diosa sabe haciendo qué ahí adentro, que logicamente cuando volvió al bondi no dio explicaciones de qué fue lo que estuvo haciendo.
Nos pusimos en la cola del ferry y nuevamente espera, pero por suerte, subimos pronto y luego pude descansar un poco hasta que llegué a Köln. En el viaje venía hablando con Robert para avisarle que estaba solamente una hora atrasado, pero no hubo inconvenientes y nos encontramos donde siempre. De ahí nos subimos a su VW Bora y fuimos para el derpa de él. Dormí una siestita porque estaba roto y nos fuimos para el centro, ahí nos encontramos con su reciente novia y nos fuimos para un bar que vendían cerveza, obviamente, en donde uno se sienta y le traen vasitos de 20 cl (foto) hasta que uno diga basta. Como son chiquitas, uno no se da cuenta que está tomando un montón, así que nos habremos tomado unas 4 y seguimos viaje.
De ahí nos fuimos a una BBQ que hacía un amigo de él, como siempre yo rodeado de 7 alemanes que hablaban entre ellos y yo sin entender un futbol, aunque muchas veces se solidarizaban y me hablaban en inglés. Como siempre, mucha bebida y comimos unos pedazos de carne que tiramos a la parrillita. Mientras estábamos con la BBQ, en la tele estaban dando un concurso de toda europa, en donde cada país postula un artista. Lo gracioso era que la mayoría de países iban con canciones recontra melosas, tipo Britney Spears, o si fuera en castellano, Luis Miguiel, Alejandro Lerner y todo muy melódico, pero por ejemplo Finlandia, tenía una banda de Metal Alemán, era muy exótico como contrastaban los estilos. Luego había una votación país por país en donde no se podían votar ellos mismos, obviamente. Finalmente ganó Rusia con un figaza cantando y otro maraca haciendo patinaje atrás del pibe. Segundo estuvo Ucrania y tercero Grecia. El conjunto griego para mi gusto era lo mejorcito a nivel melódico, aunque desde ya yo quería que gane Finlandia.
Estabamos en el jardin del edificio de sólo 3 pisos y este pibe vivía en el subsuelo, entonces, para ir al baño, en vez de darle la llave a cada uno, lo mejor era que entren por la ventana ... era un poco bizarro, pero era la mejor alternativa.
Al día siguiente dormimos un poco y nos fuimos a Dillinburg, en donde Rob se iba a hacer un tatuaje, otro más de los tantos que tiene. Llegamos ahí y se terminó de tatuar el brazo derecho y parte del pecho. Mientras a él lo tatuaban yo salí a recorrer un poco la ciudad, que si bien era bastante chiquita, era linda como para recorrerla. El tema del tatuaje tardó unas 3 horas, y de ahí nos fuimos al hospital a ver a un amigo de él. Resulta que este chiquito, se había ido a otra BBQ con unos amigos y familiares y obviamente se tomaron la vida, y tuvieron la genial idea de volverse en bicicleta. La cuestión es que este pibe se la puso mal, cayó directamente con la trucha al piso y se lastimo mucho. Tenía toda la cara estropeada mal, lo mantenían en el hospital para ver si tenía alguna conmoción en el cerebro.
Ese mismo dia, luego de descansar un poco, nos fuimos a una convención de vinos que había. Nuevamente nos encontramos con su novia, que por suerte, hablaba perfecto inglés y nos deleitamos con unos cuantos vinitos.
Köln a pesar que fui tres veces no para de sorprenderme, siempre hay eventos muy buenos, socialmente es bastante activa y el hecho de poder estar en Alemania me cae bien de cualquier manera. Así que mientras tenga las chances, voy a seguir yendo.
El martes tenía que arrancar muuuy tempranito para viajar a Bristol y encontrarme nuevamente con la gente de True Clairty. Los cuales me supieron alojar el año pasado como tester por 4 meses. Ahora las reglas del juego eran distintas, acá iba como PM, a poner la caripela y ver que onda.
El viaje a la oficina fue un periplo épico. Primero, subte hasta London Paddington (unos 40 minutos), luego, encontrar el tren que vaya hasta Bristol Temple Meads (media hora de espera), tomé el tren (hora 45 de viaje) y luego desde Bristol Temple Meads, otro tren hasta la estación Keynsham (solamente 6 minutos) y luego de eso, caminar casi los 2 km que hay desde la estación de tren hasta la oficina.
De más está decir que llegué hecho pomada, no servía para nada. Igualmente, la vuelta a True Clarity era bastante esperada por mí, tenía ganas de ver a Dave y a Conrad, dos flacos que se portaron de 10 cuando yo estuve ahí. Dos personas que valen la pena, y con esas personas, prefiero mantenerme en contacto.
Llegué a la oficina, que en realidad, no es la misma que había visto yo, era nueva, cuando yo el año pasado me fui, esta la estaban construyendo, ahora está totalmente operativa. De afuera luce mucho más grande, pero por adentro están apretujados como lo estaban antes. No sé en qué están usando el espacio. Me saludé con todo el mundo y directamente me puse a laburar. Tenía algunas cosas muy pendientes.
Al mediodía, obviamente, nos fuimos al pub a “festejar” mi llegada. Tomé agua porque tanta celebración me estaba matando, pero a pesar de eso, fue re bueno poder hablar con los pibes, ver como estaban, qué estaban haciendo y que planes tenían a futuro.
A la noche, obviamente habíamos quedado en salir con todos los flacos, el plan era, nos juntamos en frente del rio y después hacemos Pub Crawl (o sea, pasamos por todos los pubs de Bristol). Nos juntamos en la orilla del rio y ya ahí arrancamos con alguna cervecita y porqué no también una sidra. Dave es hincha del Bristol City, un equipo de mierda, que está en la B, pero misteriosamente está haciendo una campaña fenomenal este año, y el martes jugaban la semifinal (vuelta) de los Play Offs contra los Cristal Palace (parece un nombre de un pub griego). En la ida, BC jugó de visitante y había ganado 2-1, con lo cual, ahora, de local, con un empate estaba. Ver partidos de futbol en los pubs es genial, los pibes se posesionan sin soltar la pinta de la mano. El partido terminó 1-0 ganando los Cristal Palace, con lo cual estaban en empate y fueron al alargue. En el alargue, BC metió 2 goles, siendo el resultado final del partido 2-1 y del total 4-2. ¡La alegría que tenía este pibe cuando terminó el partido! Yo lo puedo entender, porque vivo sufriendo el fútbol, vivo de eso. Lo bueno es que la final ahora se juega en Wembley. Me dijeron de ir, la verdad, estoy bastante tentado con ir a ver al Bristol City a Wembley, nada mal ir a esa cancha, ¿no?
Luego del partido empezamos más con el Pub Crowl, nos fuimos a otro lugar en donde había una mesa de pool. Lo llamativo es que era del mismo tamaño de las de Buenos Aires, por lo general, suelen ser mucho más chicas, con las bolas también más chicas, pero no, ¡estas eran geniales! Así que se armaron los partidos, Conrad no pintó la cara, juega muy bien, aparte las reglas inglesas benefician mucho más al que juega bien, las reglas argentinas emparejan siempre para abajo. Por ejemplo, una de las reglas inglesas es que la bola negra, la podés meter en cualquier buchaca, entonces si vos metiste tus 7 bolas y el otro no metió ni una, las otras bolas no te estorban para meter la negra.
Finalmente fuimos a otro pub llamado MBargo (que supuestamente lo manejan argentinos) por un rato y después a guardarse. Yo me fui a dormir a lo de Dave, quien me cedió su cama. Dormí como un bebé. La única desgracia es que la maldita cortina era re finita y a las 5 AM parecía que estaba durmiendo en la playa del sol que había. Igualmente se durmió poco, pero se descansó.
La salida estuvo buena, seguí hablando con los pibes y nos pusimos todos al día con nuestras cosas. Ahora espero poder hacerlo aunque sea una vez más mientras estoy acá en uk.